
Noviembre suele asociarse con la llegada del invierno y con días más cortos y grises. Sin embargo, incluso en este mes de finales de otoño, nuestro jardín puede seguir estando lleno de vida. Muchas plantas siguen floreciendo o regalándonos sus frutos, aportando toques cálidos al paisaje invernal.


1. Flores
Crisantemo
Características distintivas: Hay muchos tipos diferentes disponibles, desde flores parecidas a las margaritas hasta flores en forma de pompón. La variedad de colores también es muy amplia.
Requisitos de luz: De pleno sol a sombra parcial.
Requisitos de cuidado: Mantén la tierra húmeda y abona hasta que aparezcan los brotes. Quita las flores marchitas con regularidad para favorecer una floración continua.
Estas flores se presentan en una gran variedad de tipos y colores, desde el blanco hasta el amarillo, pasando por el naranja, el rosa y el morado. Son extremadamente resistentes al frío y sus flores decoran los jardines hasta las primeras heladas fuertes. Vale la pena recordar que, además de las variedades tradicionales de jardín, también hay crisantemos más pequeños en maceta que son perfectos para colocar en terrazas o balcones.
Rudbeckia brillante
Características distintivas: La rudbeckia es una planta con flores llamativas y alegres con pétalos amarillos y centro oscuro.
Requisitos de luz: De pleno sol a sombra parcial.
Requisitos de cuidado: Evita regar desde arriba para prevenir la formación de hongos. Abona regularmente hasta que aparezcan los brotes y retira las flores marchitas para estimular la floración.
La rudbeckia puede conservar sus flores hasta noviembre, especialmente en las zonas más cálidas o cuando las condiciones climáticas son óptimas. Sus flores amarillas y el contraste con el centro oscuro son una característica distintiva de los jardines naturalistas.
Sedo de otoño
Características distintivas: Follaje suculento con hermosas flores de cabeza plana en tonos morados y rosados, que atraen a insectos beneficiosos.
Requisitos de luz: pleno sol.
Requisitos de cuidado: Cuidado con no regar en exceso, podar en primavera.
El Sedo de otoño se presenta en una gran variedad de colores. Los colores más comunes son el morado y el burdeos. Combinan muy bien con otras plantas otoñales, como los ásteres o los crisantemos. Es una planta perenne fácil de cultivar, resistente a las heladas y capaz de sobrevivir incluso a inviernos duros.


2. Arbustos
Hamamelis
Características distintivas: Flores con forma de araña en tonos amarillos y naranjas.
Requisitos de luz: De pleno sol a sombra parcial.
Requisitos de cuidado: Mantener la tierra húmeda y podar ligeramente después de la floración.
Es uno de los pocos arbustos cuyas flores, parecidas a arañas y de tonos amarillos y naranjas, se desarrollan en ramas sin hojas. El hamamelis es popular por sus usos cosméticos para tratar diferentes afecciones de la piel.
Viburno oloroso
Características distintivas: Tallos muy altos con flores pequeñas y tupidas, que crecen densamente. Las flores son fragantes y tienen colores delicados.
Requisitos de luz: De pleno sol a sombra parcial.
Requisitos de cuidado: Regar regularmente y podar ligeramente después de la floración.
Las flores rosadas y blancas del viburnum oloroso se producen en otoño e invierno. Su delicada fragancia aporta un agradable toque al jardín, incluso en los días más fríos.
Lee nuestro artículo «Qué sembrar en noviembre» para adelantarte al año que viene.

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